MUAC, un museo de cristal que seduce a los espectadores

En la capital de la República Mexicana, dentro del Centro Cultural Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se levanta un edificio que se distingue por su impresionante y a la vez minimalista arquitectura, la cual contrasta en su modernidad y futurismo con la sobriedad de las enormes salas de roca de varias décadas de antigüedad. El Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) tiene algo que con sólo ver su exterior blanco y aqua, ya nos sentimos en otra realidad. Resulta casi imposible que los caminantes se resistan a descubrir qué más hay en su interior.

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Esta obra del reconocido arquitecto mexicano Teodoro González de León inició en 2003 como un proyecto para realizar un museo en una antigua zona de estacionamientos; de esta forma, en 2004 se convocó al concurso para diseñarlo. En él, González de León resultó elegido al presentar la mejor propuesta.

El museo abrió sus puertas en 2008 y desde entonces se ha convertido en una de las joyas de la universidad y de los mexicanos. Aunque al principio causó controversia el incluir arquitectura moderna en una zona cultural con edificios más conservadores (de más de 40 años de edad), hoy el arquitecto Felipe Leal, coordinador de proyectos especiales de la UNAM, afirma que el MUAC convive muy bien con los demás edificios, ya que las ciudades no se hacen en una sola época, sino que son una suma de estilos que se forma a través del tiempo.

El vidrio Saint-Gobain provoca a los espectadores

Sin duda, algo característico de este museo es su muro de 70 metros de largo, inclinado 45º y hecho de cristal; pero si piensas que eso es todo, basta con entrar para sorprenderse al descubrir un verdadero palacio de cristales y concreto, materiales que  están presentes al bajar escaleras, cambiar de pasillo o incluso al parar a comer algo. El suelo de vidrio crea la sensación de estar flotando.

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En la construcción de este edificio se utilizó una variedad de vidrio Saint-Gobain que incluye SGG Stadip Planilux, SGG Securit Planilux y SGG Stadip Diamant, los cuales fueron utilizados en lugares como la fachada, muros, techos, pisos y barandales. De hecho, el diseño de la primera es una invitación a los transeúntes para que vean hacia el interior y les provoque entrar; por su parte, la inclinación del muro no permite que el Sol afecte la visión. Todas las salas expuestas a la luz natural con vidrio Saint-Gobain tienen iluminación uniforme y sin sombras.

Algunas de las características que los vidrios Saint-Gobain le otorgan a este edificio son:

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Desde el inicio, este recinto se pensó como un lugar opuesto a aquellos edificios suntuosos que resultan casi intimidantes, pero que al mismo tiempo fuera dinámico, abierto y debía transportar al espacio el intelecto de sus visitantes. Indudablemente, se trata de una pieza icónica no sólo para la colección de la UNAM, sino también para la historia de Saint-Gobain y para la trayectoria de Teodoro González, el arquitecto mexicano que ha cambiado el panorama de la Ciudad de México.